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viernes, 10 de febrero de 2017

Aunque partan barcos en la noche

Aunque partan barcos en la noche,
como fugitivos, 
cuya carga son los sueños e ilusiones robadas, 
y dejen en tierra firme 
los insomnios y los demonios, 
siempre amanece.

Con la claridad del día,
aparecen las musas, las hadas
y los duendes. 
En el puerto dorado 
despierta la esperanza.


jueves, 9 de febrero de 2017

Aquel que nunca supo nuestros nombres (redescubriéndome)

Aún recuerdo cuando tus tristes palabras
apagaron el fuego, 
y agotaron nuestro vino.
Fría y sedienta, 
no supe qué decir...
La amarga sorpresa me mantuvo inmóvil 
al calor tenue de las brasas. 

A ti te crecieron las alas. 
Y volando buscaste abrigo 
donde yo no pude alcanzarte. 
En algún remoto lugar,
refrescaste tu garganta con néctares 
de sabores a amores nuevos y olvido. 

Vuelves ahora, con la primavera.
Llevas un atizador en la mano, 
con él pretendes reavivar las escasas brasas 
de mi hoguera muda. 

No consigues mas que remover cenizas
que también cubren botellas vacías.
¿Recuerdas el día que las intenté llenar con mi saliva,
incluso me corté el labio,
para que manara sangre
y creyeras que era vino?

Por mi parte, he decidido abrir puertas y ventanas,
una brisa fresca
aireará todas las estancias
donde, tal vez, hubo un "tú y yo". 
Porque ahora sé, 
que aunque no estés, 
se seguirán sucediendo las estaciones.

También aprendí, 
durante tu ausencia,
que las flores jamás pierden su efímera belleza, 
ni los pájaros dejan de cantar, 
ni la verde hierba del prado pierde su brillo.
Y que siempre encontraré cobijo
bajo aquel árbol 
que nunca supo nuestros nombres. 



El tiempo la volvió loca (redescubriéndome)

Mendigo minutos y segundos 
(horas sería mucho pedir),
ajenos, no quieren estirarse, 
desperezarse o volar conmigo. 
Obtengo las monedas del tiempo muerto
cuando los ojos están cerrados. 
Oscuridad y céntimos.
¿Y el corazón?
Se lo oye palpitar al compás del tictac del reloj. 

¿Cuántas monedas quedarán en los bolsillos del tiempo?
El oro del tiempo libre no muestra su color. 
A lo lejos se escucha una melodía que dice:
"reloj no marques las horas porque voy a enloquecer..."
¿De verdad enloqueció cuando ella se fue?
No lo creo, 
solo se trata de un viejo bolero. 
La única que enloqueció fue ella. 
Tictac.